lunes, 25 de febrero de 2013
Desolada...
Sentada en el piso frente a una ventana rota, estaba una chica de baja estatura, delgada y con mirada perdida; recordaba su vida, lejana y feliz. Como esa pequeña cabaña semi-destruida un día fue su hogar, pobre pero abundante. Después del asesinato nada fue igual, ver a su madre tendida en las sabanas con expresión de terror en el rostro y ella... verse a si misma con el vestidito blanco regalo de su madre, ensangrentado y con pequeños orificios, fue lo que la llevo a la locura y poco a poco... vivir sin vivir solo sobreviviendo...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)